Si tuviera que elegir un solo accesorio de esta lista para alguien que entrena en casa con poco espacio y poco presupuesto, sería este. El entrenamiento en suspensión funciona con una idea muy simple: anclas las correas a una puerta, te agarras, y regulas la dificultad cambiando el ángulo de tu cuerpo. Más inclinado, más fácil; más horizontal, más difícil. La progresión es continua y no necesita discos.
Lo que desbloquea es sobre todo trabajo de tirón, que es justo lo que falta en un gimnasio en casa sin polea ni barra de dominadas: remo invertido, face pull, curl. Y además fondos, flexiones a distintos ángulos, sentadillas a una pierna asistidas, zancadas con pie elevado y una lista larga de ejercicios de core donde los pies van suspendidos, que es donde el abdomen trabaja de verdad.
La construcción es correcta para el precio: poliéster de alta densidad, costuras reforzadas, mosquetones de aleación de zinc y asas de TPR antideslizante. El fabricante declara 500 kg de resistencia y garantía de por vida. Pesa 1,2 kg y viene con bolsa, así que cabe en una maleta de cabina.
Con 4,8 de media sobre 3.047 valoraciones y un 0 % de valoraciones de una estrella, es el producto mejor valorado de toda la web. Lo único a tener en cuenta es el anclaje: la puerta tiene que abrir hacia el lado contrario al que tú tiras, y conviene comprobar que el marco es sólido antes de colgarse. Si tienes una barra de dominadas o una viga, mejor todavía.